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Secretaria de Extension Universitaria y Cultura

Industria farmacéutica en Argentina

distintos medicamentos
“El perfil de la industria farmacéutica de la Argentina, interrogantes a mediano plazo”, consiste en el análisis realizado por un  equipo interdisciplinario tomando el período 1993 al 2012. Con estas palabras, inició el dialogo con UNERNOTICIAS Cristina Bramuglia, Licenciada en Economía y Profesora Adjunta de la Facultad de Ciencias Sociales - Instituto de Investigaciones Gino Germani- de la Universidad de Buenos Aires, quien, junto a Rosana Abrutzky- Socióloga- y Cristina Godio –Farmacéutica-, publicaron la investigación en “Ciencia, Docencia y Tecnología” de la UNER (Vol. 26, N° 51).

-Un tema sensible en lo que refiere a la salud de la sociedad…
Es un trabajo que analiza la industria farmacéutica y sus especificidades, como además se centraliza en algunos rasgos salientes de la industria privada y pública de nuestro país. Como datos relevantes, la concentración de la industria farmacéutica en la última década se incrementó notablemente. Información específica de fuentes privadas, estima altos índices de concentración no sólo en la producción de medicamentos sino en la distribución. Las 4 droguerías más grandes de las 445 existentes concentran el 70%. Sólo la venta de fármacos refleja una atomización e incipientes cadenas de farmacias. Se estima que existen alrededor de 30.000 farmacias.

-¿Y en lo que respecta a los laboratorios públicos?
Las características institucionales, organizativas y de capacidad de producción de los laboratorios públicos difieren ampliamente entre sí, dificultando el diagnóstico sobre este segmento del mercado. El conjunto de laboratorios públicos está formado por 37 unidades de producción de medicamentos y vacunas; además de 10 farmacias hospitalarias. Los laboratorios son estatales, ya sea de jurisdicción nacional, provincial, municipal, universitaria o de las Fuerzas Armadas, aunque la minoría actúa como empresa del tipo Sociedad del Estado. La mayor parte de los laboratorios de producción pública depende de organismos como universidades y hospitales, y para poder distribuir su producción en el ámbito nacional necesitan la habilitación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica - ANMAT. (continúa)

-¿Cómo funcionan en términos generales?
Estas empresas tienen estructura propia y funcionan con un presupuesto anual asignado por  la jurisdicción correspondiente. Una decena de laboratorios obtuvo la habilitación de la ANMAT para algunos de los productos que elaboran, lo que posibilita su distribución en todo el territorio del país. En todo el territorio nacional las farmacias hospitalarias producen, básicamente, para el consumo de sus pacientes. La estimación de la demanda potencial de los medicamentos que producen los laboratorios públicos tiene que ver con su ámbito de distribución y no de la habilitación del ANMAT. Sin embargo, los períodos de gestión de las habilitaciones son inciertos y complejos,  limitando la certeza de los laboratorios para estimar su producción en un período determinado.

-¿Como observan el desarrollo investigativo en el sector farmacéutico?
Tradicionalmente, el sector farmacéutico argentino ha tenido capacidad científico tecnológica en medicina farmacológica y química que aún se conserva. La investigación y desarrollo en la Argentina se concentra en un importante número de instituciones públicas. Estas instituciones conforman un Complejo Científico y Tecnológico, pero no constituyen un Sistema ya que no existen mecanismos institucionales de coordinación de políticas, característica presente en algunos países de América Latina y en los países desarrollados. Entre las más destacadas pueden mencionarse el Consejo Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICET), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y las Universidades Públicas.

La investigación plantea la incógnita de si es factible que los laboratorios estatales estén en condiciones efectivas de, por un lado, satisfacer la demanda de medicamentos del sector público y de los programas especiales y simultáneamente realizar un desarrollo significativo de investigación médica básica y farmacológica. La concreción de ambos objetivos requiere un análisis presupuestario, evaluación que por su complejidad y dificultades de acceso a la información está fuera de los alcances del presente trabajo.

-Quedaría este aspecto encuadrado en una política industrial del Estado…
Son medidas que abren nuevos interrogantes y demandan una decisión del Estado. Dada la importancia de las actividades de investigación y desarrollo de la industria farmacéutica, nuestro interés es analizar formas posibles de destinar financiamiento del Estado a esas actividades. La primera de las alternativas planteadas por la industria nacional es la de solventar un plan de desarrollo basado en la financiación de I+D para la industria nacional. Una segunda alternativa es diseñar cuidadosamente la forma de articular investigación y desarrollo estatal con los diferentes organismos que la conforman. En este sentido, el modelo de política industrial debe diseñar un perfil de coordinación de la política científica y tecnológica con la producción nacional de medicamentos, especialmente los esenciales para cubrir las patologías más comunes de la población argentina. La evaluación de una estrategia o modelo de desarrollo de la industria manufacturera requiere un estudio detallado de fondos públicos existentes, una correcta evaluación de costos y de una seria asignación de fondos que garantice que el capital invertido asegure la calidad y capacidad de investigación y desarrollo estatal y el mayor acceso a medicamentos por parte de la población más vulnerable del país. Esta necesidad está sustentada por el argumento de fundamentación teórica de este trabajo que considera, en concordancia con la Organización Mundial de la Salud y la propia Constitución Nacional, a la salud como un derecho. En este marco, los medicamentos son bienes meritorios, cuya disponibilidad mejora la calidad de vida de la población en general, y principalmente de aquella que no tiene otra cobertura que la pública y que es actualmente, en promedio,  superior al 44%. En las regiones del NEA y NOA del país  la población con cobertura pública solamente supera el 50%.

-En la investigación, señalan cómo se conforman los laboratorios estatales…
Muestran altos grados de ociosidad. En varios laboratorios entrevistados, las condiciones de las instalaciones y del equipamiento  constituyen una limitación seria para que sea posible utilizar su potencial capacidad de producción, aunque no es la única. Ésta es una de las causas por las cuales la diferencia entre las capacidades efectivas y potenciales de los mismos es tan marcada. La existencia de variables y altos márgenes de ociosidad de las plantas, es una característica con consecuencias sociales serias y perjudiciales porque un stock de bienes de capital en desuso es una pérdida social no desdeñable. La causa fundamental de la dificultad de desarrollo de una red de  laboratorios públicos es que en la Argentina la fragmentación del sistema de salud es muy elevada. En nuestro país la máxima autoridad en salud es el Ministerio de Salud de la Nación, el cual no tiene potestad en otras jurisdicciones en el sistema institucional actual. Las políticas muy activas de entes como la Red de Laboratorios Públicos de la Argentina, el Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología, que incluye el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Comisión de Energía Atómica (CNEA), Instituto Malbrán, otras instituciones de ciencia y técnica descentralizadas y el conjunto de universidades nacionales y provinciales, han permitido el avance de la producción estatal logrado hasta el presente.

-¿Con respecto a este último punto, qué función cumpliría la Ley 26.688?
En nuestro país, la aprobación de la Ley 26.688 de Investigación y Producción Pública de Medicamentos como bienes sociales abre nuevas posibilidades y variados interrogantes tal es el caso de alternativas para superar las limitaciones institucionales que enfrentan los laboratorios públicos, opciones de política sectorial que superen las dificultades que enfrenta la provisión de salud pública en la Argentina, alternativas de los laboratorios públicos en desarrollar actividades de I+D significativas acorde a los avances de la biotecnología, entre otros.

-No obstante, tenemos actualmente organismos estatales de investigación relevantes…
Ciertamente, las instituciones estatales de I+D constituyen un Complejo Científico y Tecnológico y no un sistema debido a la inexistencia de coordinación de políticas, característica presente en los países desarrollados. Sin embargo se destacan organismos estatales por sus investigaciones básicas. El CONICET, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y las Universidades Públicas. El desarrollo de medicina nuclear en la Argentina tiene una larga trayectoria desde mediados del siglo XX. Se concentró en la Comisión Nacional de Energía Atómica  y en  el Instituto Balseiro, en Bariloche, donde se desarrollaron aplicaciones de energía nuclear con fines médicos y de innovación.

-Resulta fundamental que el Estado invierta en I+D…
En la Argentina, las características y posibilidades de investigación y desarrollo difieren significativamente. El proceso de desarrollo de cada nueva droga involucra gran cantidad de recursos humanos y el proceso de innovación es altamente incierto. Los incentivos de inversión y la capacidad científica y tecnológica para realizarlos deben ser de primera línea. En nuestro trabajo se destaca la importancia que sea el Estado el que realice importantes inversiones en I+D, en especial porque es una actividad que involucra la garantía de un derecho tal como lo es la salud. Además la I+D a cargo del Estado puede, y de hecho lo hace, enfocarse en el origen y tratamiento de enfermedades endémicas del país, asegurando que la prevención, tratamientos y medicinas estén al alcance de la población, existiendo un alto porcentaje de la población que sólo tiene acceso al sistema público de salud.

-Algunas reflexiones finales sobre la temática…
La salud constituye un derecho humano y los medicamentos son bienes meritorios cuyo aprovisionamiento es esencial para el conjunto de la sociedad, porque es imprescindible para el desarrollo y bienestar de toda la población, independientemente de su ingreso. La propuesta es la intervención del Estado mediante la producción de medicinas y vacunas a un segmento del sistema de salud para el conjunto de la población más necesitada. Reconocemos que estos procesos de construcción de saberes y equipos de investigación constituyen tareas de mediano y largo plazo. Sin duda, es un compromiso que deberá continuarse en diferentes gestiones de gobierno. La evaluación de una estrategia o modelo de desarrollo de la industria manufacturera, requiere un estudio detallado de fondos públicos existentes y de una seria asignación de costos de los laboratorios públicos que asegure que los fondos invertidos rindan efectivamente en mejorar la capacidad de investigación y desarrollo público y el mayor acceso a medicamentos por parte de la población más vulnerable del país. Experiencias de la región, tal como Brasil, muestran que la construcción de un Estado de bienestar eficaz y cambios radicales en las políticas de salud es posibles.

Contacto: Cristina Bramuglia   cbramuglia@sociales.uba.ar