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Secretaria de Extension Universitaria y Cultura

Agua y enfermedades

canilla de agua
Francisco Chesini aborda las enfermedades de origen hídrico, como nuevos escenarios debido a la variabilidad y el cambio climático. El tema fue presentado en la edición 2015 de CONAGUA, con datos duros y elocuentes surgidos del Censo 2010.
Chesinii afirma que “en nuestro país, solo 3 de cada 4 personas que viven en viviendas particulares cuenta con provisión de agua de red, por cañerías dentro de la vivienda. Del resto de la población hay un 7%  (aproximadamente 3 millones de argentinos) que reciben agua de red hasta la puerta de su casa, pero sin instalación domiciliaria de agua o en canillas públicas, mientras que el restante 17% (6.894.701 personas) se procuran agua de diferentes modos: de perforaciones con bomba mecánica o manual, hasta obtención de agua de lluvia o de ríos y arroyos. Por otro lado, si observamos los niveles de cobertura de servicio de cloacas los números son menos alentadores. Menos de la mitad de la población argentina (19.381.029 habitantes) vive en viviendas con conexión a red pública de cloacas. De la mitad que no cuenta con cloacas la mayor cantidad (del orden de los 10 millones de personas) cuenta en su casa con un sistema de tratamiento in situ compuesto por una cámara séptica y un pozo absorbente, y queda aún casi un 5% de la población nacional que no cuenta con retrete. Los datos hablan por sí solos, en Argentina todavía no se cuenta con los adecuados niveles de cobertura de agua y saneamiento, y esto se traduce en inadecuadas condiciones de vida e higiene y finalmente en el deterioro de la salud de la población de la mano de las enfermedades de origen hídrico”.

-En el trabajo  se hace referencia  a los orígenes históricos sobre el estudio del agua y la salud de las personas.
Justamente, la relación del agua con la salud humana ha sido estudiada desde los tiempos de Hipócrates, previamente a que se distinguiera entre el agua para consumo y las aguas naturales. Desde el punto de vista sanitario tradicional, la mirada está puesta en que el agua potable sea accesible en calidad y cantidad necesaria, como también en la adecuada disposición de las excretas. Pero la relación entre agua y salud es más compleja, dado que las aguas naturales pueden ser el hábitat para el desarrollo de insectos que transmiten enfermedades, el ambiente propicio para el desarrollo de algas que pueden tener efectos tóxicos sobre la salud o, incluso, la carencia de agua puede tener grandes impactos sobre la seguridad alimentaria y la nutrición. (continúa)

Un dato: la importancia que tiene la calidad del agua sobre la salud humana es que las enfermedades diarreicas representan el 4,3 % de la carga mundial de morbilidad, siendo el 88% de esta carga de enfermedad atribuible al inseguro abastecimiento de agua, el inadecuado saneamiento y la higiene (OMS, 2002).

-¿Podemos clasificar las patologías asociadas con el agua?
Se pueden establecer cinco clases: enfermedades transmitidas por el agua, enfermedades originadas en el agua, enfermedades relacionadas con el agua, enfermedades por déficit de agua y otras enfermedades dispersas por el agua (Ricardo De Titto, 2004). 

-Para que se entienda mejor…
Las enfermedades transmitidas por el agua son aquellas en que el agua es el medio físico de transmisión de los agentes causales de la enfermedad, generalmente la contaminación es debida a presencia de efluentes que llegan al agua sin tratamiento previo.
Enfermedades originadas en el agua,
en las cuales el agua actúa como el hábitat para el desarrollo de los agentes causales o huéspedes intermediarios en los cuales algunos parásitos pasan parte de su ciclo de vida. Los agentes causales se presentan libres en el agua y durante el uso de aguas recreativas o por exposición laboral pueden ingresar al cuerpo humano.
Enfermedades relacionadas con el  agua,
en este caso, el agua sirve de hábitat para el desarrollo de insectos vectores de enfermedades. Generalmente los primeros estadios (huevo y larva) se dan en el medio acuático o en suelos húmedos, mientras que los insectos adultos son quienes ofician de vectores de diversas enfermedades.
Enfermedades por déficit de agua, en este caso las condiciones propicias para la aparición de la enfermedad se ven afectadas por la cantidad de agua y no por la calidad. El tipo de contagio de estas patologías es de persona a persona o por contacto con objetos contaminados. La falta de higiene personal y el lavado poco frecuente son condiciones propicias para la aparición de este tipo de enfermedades.
Otras enfermedades dispersas por el agua, grupo donde podemos encontrar aquellas patologías en las que el agua no interviene como hábitat de organismos (vectores o huéspedes intermediarios)  pero que forma parte de las  condiciones  ambientales  para la ocurrencia de la enfermedad. Por ejemplo: microorganismos que pueden proliferar en aguas naturales e ingresar al cuerpo a través del tracto respiratorio o el de enfermedades zoonóticas donde el reservorio natural es un roedor o  mamífero, pero la vía de ingreso al organismo es mediante la piel expuesta a agua contaminada.

Variabilidad meteorológica
Una característica común a todas las enfermedades de origen hídrico es que se ven influidas por las variables meteorológicas, principalmente por la temperatura, la precipitación y la humedad relativa del aire. Estas variables cambian continuamente debido a la inestabilidad de la atmósfera, pero presentan un patrón medianamente regular, conocido como condiciones climáticas medias.

-En el trabajo, se realizó una selección de enfermedades sobre la variabilidad climática en la población de Buenos Aires.

Patologías como enfermedades infecciosas intestinales, hepatitis A, leptospirosis, fiebre hemorrágica argentina, dengue, fiebre amarilla, paludismo y leishmaniasis, muchas de ellas son de origen hídrico. Por citar algunos casos de estudio, las enfermedades diarreicas agudas pueden ser causadas por una gran variedad de microorganismos, habiendo siendo relacionadas con precipitaciones abundantes y contaminación del agua  las criptosporidiosis, las infecciones por E. coli, las giardiasis, las shigelosis, la fiebre tifoidea y las virosis como la hepatitis A entre otras (OMS, 2008b). Las enfermedades diarreicas presentan sensibilidad al clima, principalmente por su patrón estacional, además de ello se observa mayor incidencia durante las temporadas cálidas y en los trópicos durante la estación lluviosa. (Rusticucci Matilde, en el 2002, estudió la asociación entre las condiciones meteorológicas y el número de pacientes en la sala de emergencia de un hospital de Buenos Aires. Las patologías fueron analizadas por grupos de diagnósticos, entre ellos se estudiaron dolencias digestivas, genitourinarias y abdominales, dentro de las cuales podemos asumir se encuentran las enfermedades transmitidas por el agua. Para estas dolencias se observó un 54% de incremento en el número de consultas en verano, mientras que durante el invierno incrementos de la temperatura y disminución en la presión fueron seguidos por picos en admisión por estas dolencias.

-También enfatizan sobre las enfermedades por déficit de agua, ¿citamos algunos ejemplos?
El tracoma es una enfermedad bacteriana causada por Chlamydia Trachomatis que se da en regiones con prolongadas estaciones secas. Altas tasas de Tracoma en el noroeste de India han sido asociadas con baja humedad ambiente, con vientos y tormentas de polvo, mientras que en Kenia y Sudan han sido asociadas con clima árido. En otras enfermedades dispersas por el agua, se menciona la leptospirosis, bacteriana causada por la Leptospira interrogans que puede encontrarse en aguas naturales que han sido contaminadas con orina de animales siendo una enfermedad que tiene distribución en áreas urbanas y rurales.

-Es un planteo preocupante que conlleva a intensificar  estudios como además acciones preventivas…
Frente a la variabilidad y cambio del clima, y observando que existe evidencia epidemiológica de la sensibilidad por parte de las enfermedades de origen hídrico a las variables meteorológicas, se plantean nuevas acciones a realizar por el sector salud tal es el caso de  incrementar la evidencia a nivel nacional y vigilar la ocurrencia de las enfermedades de origen hídrico sensibles al clima. Estas acciones están interrelacionadas ya que es necesario en primera instancia investigar el comportamiento de algunas patologías en relación con las variables meteorológicas para luego implementar un sistema de vigilancia.

-¿Que sería la “vigilancia en salud”?
La vigilancia de la salud es la observación sistemática, el análisis y la interpretación de datos que se utilizan para la planificación, implementación y evaluación de las prácticas en salud pública, no  es  otra cosa  que la  aplicación  del  método  epidemiológico  en  las  prácticas rutinarias de los sistemas de salud para contar con información oportuna para la acción. En la Argentina la vigilancia epidemiológica se encuentra reglamentada por la Ley Nacional N° 15.465 en el año 1960.

Trabajo interinstitucional
Debido  a  que  en  muchos  casos,  el  monitoreo  y  vigilancia  ambiental  no  dependen directamente  del  sector  salud, será  necesario  realizar  articulaciones  con  las  áreas  ambientales, comités de cuencas y demás organismos que puedan suministrar información sobre la calidad de los cuerpos  de  agua.  Así  también  se  deberá  trabajar  en  conjunto  con  el  Servicio  Meteorológico Nacional  a  fin  de  poder  establecer  las  condiciones  meteorológicas  a  partir  de  las  cuales  se incrementa el riesgo para la salud.

-Algunas reflexiones finales sobre la problemática…
El conocimiento de las enfermedades de origen hídrico es basto en relación a sus agentes causales,  modo  de  transmisión  y  hábitats  propicios  para  el  desarrollo  de  sus  huéspedes intermediarios o vectores. En ese sentido la variabilidad y el cambio climático vienen a cuestionar los límites geográficos y estacionales establecidos para la ocurrencia de enfermedades de origen hídrico, dado que las condiciones meteorológicas influyen sobre el desarrollo de los vectores y microorganismos causantes de las mismas. También deben tenerse en cuenta otras modificaciones ambientales que pueden  incidir sobre estas enfermedades, que no han  sido abordados en este trabajo, como son el avance de la frontera agrícola acompañada de desmontes y del uso intensivo de fertilizantes, urbanización no planificada sobre zonas inundables o sin acceso a servicios de agua y cloacas, construcción de grandes embalses para la generación de energía eléctrica o para riego, entre otros.
Existe suficiente evidencia de la influencia del clima sobre las patologías de origen hídrico, siendo incipientes los estudios que comprueban dicha relación en nuestro país. Las enfermedades más estudiadas en Argentina son dengue y leishmaniasis, seguidas por la leptospirosis en relación con inundaciones. En cuanto a la sensibilidad al clima de las enfermedades transmitidas por el agua y a las causadas por déficit de agua, existe una vacancia en el conocimiento a nivel nacional. Para cumplir con las recomendaciones dadas por la Organización Mundial de la Salud y con los compromisos asumidos ante el Mercosur es necesario implementar una vigilancia de las enfermedades de origen hídrico sensibles al clima con una doble estrategia de abordaje en vigilancia clínica  y vigilancia  ambiental.  Esto permitirá contar con información oportuna para planificar acciones en salud pública orientadas a reducir los impactos de la variabilidad y el cambio climático.

Contacto: Francisco Chesini  fran.chesini@gmail.com

Publicado: 24-02-2016