
Para los estudiantes la irrupción de la pandemia y la aparición de la virtualidad significó un gran desafío. Alexis Oroño cursa el quinto año de la Licenciatura en Bromatología en la Facultad de Bromatología de nuestra Universidad y su experiencia en estos largos meses ha sido “bastante rara, básicamente por el contexto en que se dio. Por suerte, tanto la Facultad como nosotros, nos pudimos adaptar rápido. Además, las tutorías también fueron de gran respaldo, porque fue igual para todos ya que nadie lo esperaba”, relató.
En ese sentido, destacó las herramientas que ofreció la Universidad. “En el campus virtual compartimos links, trabajos prácticos y la búsqueda de bibliografía. El sistema de becas con un modem -en referencia a UNER Conecta- y demás becas en sí, permitieron continuar a muchos chicos y poder pagar al menos internet, entre otras cosas”.
Sobre el transitar el último año en este contexto, para Oroño es un tanto “decepcionante”. “Somos tres o cuatro alumnos en el último año. Seguimos comunicándonos, tenemos bastante recorrido como para poder seguir, porque no es lo mismo estar en quinto año donde ya pasaste la mayor parte de la carrera que estar en primero, donde no sabes nada de la vida universitaria”, agregó.
La transición de la enseñanza mayoritariamente presencial a la virtual de manera obligada fue lo que más sorprendió este año. “Fuera de este contexto, la virtualidad tiene la ventaja de la adaptabilidad, permitirte ver las clases en otros horarios. En este sentido, la Universidad lo manejó muy bien desde el minuto cero en brindar respaldo a los chicos que no tenían conexión. Esto es para aplaudir de verdad, se preocupó por cada uno de los estudiantes, que no les falte nada. Fue muy duro para todos, porque sentarse todos los días frente a la computadora afecta y es muy difícil toda la incertidumbre que se genera”, expresó.
Por último Oroño remarcó que la mayor desventaja se la lleva el impedimento de poder realizar prácticas presenciales, algo esencial para su carrera. “La práctica para nosotros es muy importante, porque básicamente es parte de la formación profesional y de la realidad que te encontrarás al momento de trabajar”. En este camino están junto a los docentes, en poder realizar esas prácticas dentro de poco tiempo, siguiendo los protocolos de cuidado.